top of page

Navidad 2020

La Navidad no es simplemente el recuerdo de un evento histórico ocurrido hace muchos años en un país lejano, es un acontecimiento actual es Dios mismo que desde su grandeza quiere hacerse pequeño para nacer en tu corazón. Lo único que tienes que hacer es libremente abrirle la puerta de tu vida. Estoy segura de que no es la primera vez que oyes eso ¿pero cómo se hace para abrirle la puerta, cómo hago para dejarlo nacer en mi corazón?

Podemos encontrar la respuesta recordando la primera Navidad, recordando a un par de esposos jóvenes que de pronto se encontraron lejos de casa y solos enfrentándose a una situación que no estaba en sus planes. ¿Te has imaginado alguna vez lo que sintieron María y José cuando no encontraban alojamiento? ¿habrán tenido miedo, angustia, incertidumbre? ¿se habrán sentido tristes, frustrados o desanimados? Seguramente no fue fácil, pero en el momento no tuvieron más remedio que aceptar la situación y encontrar la forma de solucionarla, hicieron lo que pudieron con lo que estaba a su alcance.

Estoy segura de que ellos habían imaginado el nacimiento de su hijo de una forma totalmente distinta porque aparte ¡ellos sabían que era el mismísimo hijo de Dios el que iba a nacer! Seguro habían hecho planes y lo habían imaginado una y mil veces, pero ahí de pronto tuvieron que renunciar a sus expectativas, a sus planes, a su seguridad y confiar únicamente en Dios el único que permanece sin importar las circunstancias.

¿Te suena esta situación? Hoy todos nos enfrentamos a eso mismo. Habíamos hecho planes, habíamos imaginado y esperado tantas cosas y sin embargo no tenemos más remedio que renunciar a todo eso y hacer lo que podamos con lo que tenemos a nuestro alcance, pero al igual que María y José lo que tenemos a nuestro alcance es lo más grande que existe es Dios mismo que quiere venir a saciar todos nuestros vacíos y a enjugar todas nuestras lágrimas.

Aquel día en Belén fue necesario que María y José se despojaran de todo para que el mismo Dios que lo es TODO pudiera nacer y llenar el mundo con su amor infinito. Y llegó así en silencio, en la oscuridad y en la pobreza porque es necesario soltarlo todo para que Él pueda llenarnos por completo. Hoy estamos ante la circunstancia perfecta para que Él nazca en nuestro corazón. ¡Suelta todo, deja de querer controlar la circunstancia y déjate llevar por su amor! Hoy ese amor está a tu alrededor muchas veces sin que lo notes. Pon atención en todos los pequeños regalos que Jesús te da a cada momento y déjate usar por él como instrumento para comunicar su amor a los demás y es así de esa forma tan sencilla como él llegará a cada uno de nosotros

Deja que María el más grande regalo que nos dejó Jesús, consuele y abrace tú corazón, en el corazón por la gracia de Dios no existen las distancias ni en el tiempo ni en el espacio, y es ahí donde estamos todos unidos incluso con aquellos que han partido de este mundo y están de vuelta en casa esperándonos.

¡Feliz Navidad!




144 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Renacer

Publicar: Blog2_Post
bottom of page