top of page

El Pasado

Actualizado: hace 3 días

En el momento que estoy escribiendo esto me encuentro a punto de cumplir 56 años, y hace varios meses, tal vez casi un año, me encontré tomando conciencia de que tenía más pasado que futuro, lo cual me empezó a causar emociones intensas, algo de confusión y aunque me costó reconocerlo también un poco de miedo; a veces me sorprendía a mí misma, deseando volver a lugares y tiempos en los que fui inmensamente feliz, a algunos que, simplemente me gustaron y a otros en los que simplemente estuve más cómoda; hay momentos y lugares en los que hubiera querido quedarme para siempre y la conciencia de que no volverán, me entristecía e incluso llegaba a angustiarme.

Por otro lado, también hay otras visiones del pasado que me perturbaban, son los recuerdos de aquellas situaciones que me causaron gran dolor, situaciones en las que todo salió mal o no pasó lo que yo esperaba, recordar todo lo que no pudo ser, lo que se fue, me llevaba a revivir emociones no quisiera haber vivido.

¿Has sentido alguna vez algo así? Cuando yo pasé por esto me di cuenta de que mi pasado se estaba convirtiendo en una pesada carga que arrastraba con dificultad, y eso no me gustó porque amo la vida y vivir así me hacía mucho más difícil avanzar y seguir encontrando sentido y plenitud en mi presente.

Si de algo estoy convencida es de que Dios nos ha llamado al amor y a la plenitud, por lo que, tomada de su mano, me atreví a emprender la búsqueda de un nuevo camino que me permitiera vivir el hoy en plenitud mirando al futuro con esperanza e ilusión.

Hoy quiero compartirte a donde me ha llevado Dios en esta búsqueda, porque, aunque estoy en el camino de poner en práctica lo que he encontrado, hoy me siento mucho más en paz y aunque todavía tengo momentos como los que te acabo de describir, son menos frecuentes y cuando llegan sé qué hacer con ellos.

Esto, como todo lo que comparto, parte de una experiencia personal, puede que te resuene o puede que no, pero si algo te hace sentido, reflexiónalo, hazlo tuyo y a tu manera, desde tu propia historia tal vez te sirva también.

Lo primero que me gustaría comentarte que este proceso no lo he vivido desde mi razón, sino desde mi corazón, en lo personal la mayor parte de mi vida confié mucho más en mi cabeza, pero recientemente me he dado cuenta de que muchas veces ha sido mi mente la que me ha jugado malas pasadas en su intento primitivo de protegerme, así que esta vez decidí hacerlo diferente y el resultado ha sido maravilloso para mí ¡mi corazón tiene tanto que decirme y yo casi nunca lo he escuchado!

Claro que he tenido que aprender a escucharme por lo cual he leído, estudiado y aprendido de otros seres humanos que comparten su propia experiencia y conocimiento y que han sido la inspiración que me llevó a reconocer e identificar esa voz dentro de mí, voz que todos tenemos y que yo, en lo personal, identifico como la voz de Dios, en realidad es El quien siempre me habla y me ayuda a encontrar el camino.

Lo más hermoso que he descubierto en este proceso ha sido que mi pasado no debe ser un lastre que me impida avanzar, sino que puedo usarlo como el impulso que me permita avanzar suavemente, saboreando la vida en fe y desde el amor, sabiendo que todo lo que me pasa a diario es simplemente parte del camino.

Resumiendo, mi nueva postura frente al pasado se forma de cinco actitudes:

  • MIRAR

  • AGRADECER

  • ACEPTAR

  • SOLTAR

  • RECIBIR

Cada una de ellas me ha llevado largos ratos de introspección y escucha. Necesité comprender cada una de ellas y permanezco trabajándolas de manera continua y perseverante, porque a fin de cuentas cada instante se convierte en pasado justo en el momento que le sigue.

Explicarte cada una de estas actitudes y contarte como las he trabajado me llevará un buen rato, por eso he decidido hacerlo poco a poco, así que en mis próximas publicaciones te platicaré de cada una.


Haz click para continuar


1 comentario


Natalia Zubieta
Natalia Zubieta
hace 2 días

Querida Celi, cómo siempre, tu unicidad y luz sabia conmueven lo más profundo de mi ser. Agradezco mucho que compartas con el mundo de tus hermosas reflexiones y sobre todo de tu experiencia humana... En esta mañana, me veo conmovida e invitada por tus palabras a no dar por hecho el tiempo, incluso empezar a mirarlo con otros ojos y poder utilizar tu sabiduría en mi propia vida, a pesar de encontrarme en un punto de ella en la que todavía mi futuro es más amplio que mi pasado. Estoy emocionada de acompañar tus palabra y tu esencia en los siguientes posts que compartirás. Te agradezco con el alma-Natus

Me gusta
  • Facebook
  • Instagram

©2020 por Celina. Creada con Wix.com

bottom of page